SE CAEN LAS MASCARAS DEL SISTEMA
HASTA AHORA DOMINANTE...
HASTA AHORA DOMINANTE...
En Venezuela estamos viviendo una transformación profunda de los cimientos de nuestra sociedad.
Por una parte estamos asistiendo al desmoronamiento moral de instituciones como la Iglesia Católica, cuyos ejemplos los vemos a diario: la alta jerarquía aparece en los grandes medios de comunicación con un discurso de odio, prepotencia, amenazante, soberbio y mentiroso. ¡Santo Dios! ¡Qué escándalo para los inocentes! Además, han prestado los templos, que se suponen casa de oración de los fieles cristianos y encuentro con con lo más sagrado dentro de nosotros mismos, a personas ajenas a estos propósitos y que están al servicio de oscuros intereses. Han utilizado la 'doctrina de la Iglesia', mezclando con ella teorías engañosas para confundir a los jóvenes estudiantes; los han venido ideologizando para utilizarlos interesadamente en la desestabilización social y política con el propósito de seguir manteniendo su poder dentro del sistema.
¿Cómo se le puede calificar a esta conducta? ¿Cómo se puede compaginar esta conducta con la función de un sacerdote cristiano dentro de la sociedad venezolana y del mundo?
¡Que lo expliquen ellos mismos!
¡Que le den la cara al pueblo venezolano y confiesen su verdad!
Por otra parte los medios de comunicación se han convertido en un enemigo peligroso por cuanto todavía la sociedad venezolana no cuenta con las herramientas para adecuar sus funciones al servicio de las comunidades humanas y que se conviertan en medios de información oportuna y veraz, de cultura, educación y esparcimiento sano para todos y todas.
No han sido suficientes las leyes y reglamentaciones, los ministerios y las instituciones porque simplemente NO FUNCIONAN; lo que sí ha percibido contundentemente la sociedad venezolana es la más absoluta impunidad frente a las conspiraciones, los improperios a la majestad presidencial y el trato de burla y desprecio a las grandes mayorías populares.
Por una parte estamos asistiendo al desmoronamiento moral de instituciones como la Iglesia Católica, cuyos ejemplos los vemos a diario: la alta jerarquía aparece en los grandes medios de comunicación con un discurso de odio, prepotencia, amenazante, soberbio y mentiroso. ¡Santo Dios! ¡Qué escándalo para los inocentes! Además, han prestado los templos, que se suponen casa de oración de los fieles cristianos y encuentro con con lo más sagrado dentro de nosotros mismos, a personas ajenas a estos propósitos y que están al servicio de oscuros intereses. Han utilizado la 'doctrina de la Iglesia', mezclando con ella teorías engañosas para confundir a los jóvenes estudiantes; los han venido ideologizando para utilizarlos interesadamente en la desestabilización social y política con el propósito de seguir manteniendo su poder dentro del sistema.
¿Cómo se le puede calificar a esta conducta? ¿Cómo se puede compaginar esta conducta con la función de un sacerdote cristiano dentro de la sociedad venezolana y del mundo?
¡Que lo expliquen ellos mismos!
¡Que le den la cara al pueblo venezolano y confiesen su verdad!
Por otra parte los medios de comunicación se han convertido en un enemigo peligroso por cuanto todavía la sociedad venezolana no cuenta con las herramientas para adecuar sus funciones al servicio de las comunidades humanas y que se conviertan en medios de información oportuna y veraz, de cultura, educación y esparcimiento sano para todos y todas.
No han sido suficientes las leyes y reglamentaciones, los ministerios y las instituciones porque simplemente NO FUNCIONAN; lo que sí ha percibido contundentemente la sociedad venezolana es la más absoluta impunidad frente a las conspiraciones, los improperios a la majestad presidencial y el trato de burla y desprecio a las grandes mayorías populares.




