lunes, 18 de febrero de 2008

- LA REVOLUCION EN PELIGRO -
¿POR QUE EL GOBIERNO NO NOS ESCUCHA?

Tuvimos un buen comienzo de año como lo dije en mi anterior mensaje. Se había empezado a poner en práctica el ejercicio de las tres R por parte del Presidente. El Jefe del Estado le dio ejemplo a sus ministros, a los gobernadores, Alcaldes y a los Directores de Institutos, cómo se revisa, cómo se rectifica y cómo se reimpulsa una tarea en específico dentro de la gran tarea del país que queremos.

Lo cotidiano se está convirtiendo en un callejón sin salida. Se oyen denuncias aisladas de la gente humilde y por inercia quedan en el olvido. No se le da la debida atención, por flojera o porque les importa un rábano. Se oyen denuncias de colectivos o comunidades y ello hace que los medios comerciales o nacionales hagan un poco de bulla unos días y luego, nada de nada. Y el ciudadano se queda con la primera impresión al momento de la denuncia y, tras una espera interminable para la solución, también cae en la misma bolsa del olvido.

Esta situación no es muy distinta a los resultados de una denuncia proveniente de la empresa privada venezolana que ejerce su derecho a la solicitud de divisas, cumpliendo con toda la requisitoria de solvencia y se le niegan absurdamente o se le hace esperar meses injustificadamente, logrando con ello un camino seguro a la quiebra o lo que es peor, se le está obligando a tomar medidas indeseadas con consecuencias perniciosas como lo es la adquisición de divisas en el mercado negro sólo porque CADIVI no está cumpliendo la tarea que se le encomendó.

¡Esto es verdaderamente insólito! Que una Institución cuya creación se justificó para neutralizar los efectos perniciosos causados a la economía del país por acciones adversas al interés nacional, como los sucedidos en el año 2002, ahora se esté convirtiendo en la palanca efectiva de la derecha para paralizar el país.

¿Uds. se imaginan otro golpe económico como el de PDVSA del año 2002 en estos momentos?

Este sería peor. Porque no se trata sólo de PDVSA sino de todas las industrias, de todos los medianos y pequeños empresarios, es decir, de toda la economía; dicho de otro modo, CADIVI puede paralizar el país facilmente si continúa operando de esa manera.
Así, suavecito, como aquello del 'golpe suave', ¿se recuerdan? ¿o es que creen que es sólo un cuento, que ocurrió en un país muy lejano y que eso no tiene nada que ver con Venezuela?
CADIVI lleva meses en esta situación y no escucha, no rectifica, no investiga y sigue mintiendo descaradamente en los medios de comunicación, justificándolo todo con argumentos que dan risa y otras veces una mezcla de rabia, indignación e impotencia.

No ostento ningún cargo público ni privado, no pertenezco a ningún partido político, ni
siquiera pertenezco al PSUV. De manera que puedo decir libremente la verdad en un medio como éste sin que se me censure interesadamente.
Lo que sí es absolutamente verdad es que toda mi vida he comulgado con las ideas de izquierda y siempre seré revolucionaria. Defenderé este proceso de cambios en Venezuela y defenderé a su líder Hugo Chávez hasta que Dios me de vida de forma incondicional.
Hace mucho rato vi claro que hay variados caminos para alcanzar el ideal bolivariano pero todos confluyen en el socialismo. La Reforma Constitucional planteada por el Presidente Chávez nos brinda las herramientas para la construcción de esa sociedad nueva, equitativa, justa y solidaria en la que todos desearíamos convivir y elevarnos en la escala de la evolución humana.

No hay otra forma, compatriotas. O nos revolucionamos el alma o nos quedamos con el
sistema capitalista que nos acostumbró a ser egocentristas, a competir salvajemente durante la vida para obtener más riquezas que los demás y ser 'alguien' que logró una estabilidad de papel pero a costa de la desgracia de muchos.
No es tan difícil entenderlo. Miremos nuestro entorno, miremos más allá y hagamos comparaciones. ¿Ven las diferencias? ¿Ven que hay pobres muy pobres y ricos muy ricos?
O, como decía Martí:
"O se da cauce a la revolución o rompe la revolución sin cauce"